RODILLA MAGULLADA 

Son sus calles mi infancia. Hogar de sol

y mil lunas de estío. Fuente y plaza

de balones, juguetes y rodilla

de adoquín magullada. La frontera 

entre el fui y el seré, luz y la sombra.

Es la villa mis manos, desgajadas

de este cuerpo deshecho de su voz.

Eres el verbo limpio de mis frases,

el que conjuga todos mis recuerdos.

Eres tú. Mía tú. Ciudad adentro.

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