Sentir que tus otoños
son mis otoños. Todo aquel invierno
que me llevó a tus manos,
solo un ciclo sin ciclo: insoportable
hasta llegar a ti.
Insisten tus caricias en llevarme,
despierto, hacia tu abrazo,
y dormirme —si puedo— en ese abrazo.
Abrazados, al límite
de este amor curativo. Amor experto.
