El foco, en el momento justo.
En los rostros, tan solo la amistad
sin falsificaciones.
La noche a puro péndulo de abrazo y la palabra.
Son estos reflectores necesarios
en tiempos de zozobra
cuando del libro encuentras solo márgenes.

El foco, en el momento justo.
En los rostros, tan solo la amistad
sin falsificaciones.
La noche a puro péndulo de abrazo y la palabra.
Son estos reflectores necesarios
en tiempos de zozobra
cuando del libro encuentras solo márgenes.
